Puntos clave
- Lote, producto y número de pedido no son sinónimos.
- Un mismo SKU puede incluir varios lotes.
- La trazabilidad necesita conservar las relaciones.
Un nivel de identificación
El código de producto distingue una referencia; el lote delimita un grupo dentro de ella. Sistemas como GS1 separan identificación de producto, lote e instancia individual. Esa distinción permite seguir material de una misma referencia sin tratar todas sus unidades como si compartieran exactamente el mismo historial.
Ejemplo en almacén
Llegan dos cajas del mismo producto con lotes distintos. Sumarlas en inventario es útil para contar existencias, pero no debe borrar cuál documento y fecha corresponde a cada grupo. Si surge una incidencia de uno, esa separación permite localizar las unidades afectadas sin mezclar expedientes.
Qué no inferir del código
Un lote legible no demuestra autenticidad, origen o conformidad por sí solo. Debe conectarse con emisor, recepción y documentación verificable. Tampoco supongas que sus caracteres codifican una fecha sin conocer la convención del fabricante; un identificador puede ser arbitrario dentro de su sistema.
Fuentes y referencias
Las referencias respaldan conceptos y métodos; no certifican los productos ni los lotes del catálogo. Los ejemplos numéricos son ilustrativos.